TRES GRIFERIA

Tres

Sobre Nosotros

TRES GRIFERÍA es una empresa familiar con más de 50 años de experiencia, dedicada a la fabricación integral y comercialización de griferías de primera línea tanto para baño como para cocina, columnas de hidromasaje y accesorios para baño. Con filiales en Alemania, Italia, Polonia, Francia, Reino Unido y Portugal, con su factoría central de más de 30.000 m2 situada en Vallirana (Barcelona), donde se producen más de 3000 modelos de grifería, es una de las empresas más importantes del mercado europeo, con un objetivo muy claro de servicio, calidad y precio. La fabricación integral en las modernas instalaciones capaces de asegurar la calidad constante y el control de todo el proceso de fabricación, juntamente con un sistema de gestión que asegura las entregas y minimiza los stocks de los clientes, hacen de TRES una empresa líder en el mercado europeo con productos de alta calidad para el confort del usuario.

Mas de 50 años fabricando confort...

La completa gama de TRES se adapta a las necesidades del consumidor más exigente. La estética y el confort, junto con el más alto grado de tecnología, son sus máximas prioridades, consiguiendo ser la óptima solución para las nuevas tendencias en cocina y baño. La amplia gama y la alta calidad de los productos de TRES, han conseguido expandir la marca por todo el mundo.

La constante mejora de las instalaciones, los procesos de fabricación y la tecnología, consiguen ubicar la marca TRES como una de las empresas españolas mejor preparadas para la fabricación y comercialización de estos productos.

Las amplias y modernas instalaciones que dispone TRES en Vallirana (Barcelona) certifican la evolución constante de la marca, consiguiendo así aumentar la eficacia, el servicio y la calidad de toda su amplia gama de productos.

tres_fondo
griferia_cocina_tres
griferia_elect_tres
color_tres

TEXTO SEO

Fuese llegando a la venta (que a él le parecía castillo), y a poco trecho de ella detuvo las riendas a Rocinante, esperando que algún enano se pusiese entre las almenas a dar señal con alguna trompeta de que llegaba caballero al castillo; pero como vió que se tardaban, y que Rocinante se daba priesa por llegar a la caballeriza, se llegó a la puerta de la venta, y vió a las dos distraídas mozas que allí estaban, que a él le parecieron dos hermosas doncellas, o dos graciosas damas, que delante de la puerta del castillo se estaban solazando.

En esto sucedió acaso que un porquero, que andaba recogiendo de unos rastrojos una manada de puercos (que sin perdón así se llaman), tocó un cuerno, a cuya señal ellos se recogen, y al instante se le representó a D. Quijote lo que deseaba, que era que algún enano hacía señal de su venida, y así con extraño contento llegó a la venta y a las damas, las cuales, como vieron venir un hombre de aquella suerte armado, y con lanza y adarga, llenas de miedo se iban a entrar en la venta; pero Don Quijote, coligiendo por su huida su miedo, alzándose la visera de papelón y descubriendo su seco y polvoso rostro, con gentil talante y voz reposada les dijo: non fuyan las vuestras mercedes, nin teman desaguisado alguno, ca a la órden de caballería que profeso non toca ni atañe facerle a ninguno, cuanto más a tan altas doncellas, como vuestras presencias demuestran. Mirábanle las mozas y andaban con los ojos buscándole el rostro que la mala visera le encubría; mas como se oyeron llamar doncellas, cosa tan fuera de su profesión, no pudieron tener la risa, y fue de manera, que Don Quijote vino a correrse y a decirles:

Bien parece la mesura en las fermosas, y es mucha sandez además la risa que de leve causa procede; pero non vos lo digo porque os acuitedes ni mostredes mal talante, que el mío non es de al que de serviros.