TEKA

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Creando momentos inolvidables

Combinamos calidad, usabilidad y eficiencia en todo lo que hacemos para encontrar la mejor solución para tu hogar. Nuestro objetivo principal es crear experiencias inolvidables que puedas compartir con tus seres queridos.

Donde se cocina la vida

Nuestra marca, de origen alemán, fabrica todos sus productos cuidando la calidad, tecnología e innovación real. Los productos de Teka son reconocidos mundialmente por su fiabilidad, eficiencia y precisión, y a día de hoy, tras casi 100 años de historia, la marca continúa trabajando de manera exhaustiva para dotar a todos sus productos de las mejores funcionalidades y la búsqueda de la excelencia.

Nuestros valores, fuertemente arraigados en la empresa y todo nuestro equipo, son claros: honestidad, generosidad y originalidad. Esto significa que trabajamos para ti, y siempre estamos de tu lado, ayudándote a resolver tus problemas del día a día y facilitándote cualquier ayuda que esté en nuestra mano.

Desde nuestros comienzos, hemos apostado por productos de la mejor calidad, el diseño más actual y original, las mejores innovaciones a un precio justo.

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TEXTO SEO

Fuese llegando a la venta (que a él le parecía castillo), y a poco trecho de ella detuvo las riendas a Rocinante, esperando que algún enano se pusiese entre las almenas a dar señal con alguna trompeta de que llegaba caballero al castillo; pero como vió que se tardaban, y que Rocinante se daba priesa por llegar a la caballeriza, se llegó a la puerta de la venta, y vió a las dos distraídas mozas que allí estaban, que a él le parecieron dos hermosas doncellas, o dos graciosas damas, que delante de la puerta del castillo se estaban solazando.

En esto sucedió acaso que un porquero, que andaba recogiendo de unos rastrojos una manada de puercos (que sin perdón así se llaman), tocó un cuerno, a cuya señal ellos se recogen, y al instante se le representó a D. Quijote lo que deseaba, que era que algún enano hacía señal de su venida, y así con extraño contento llegó a la venta y a las damas, las cuales, como vieron venir un hombre de aquella suerte armado, y con lanza y adarga, llenas de miedo se iban a entrar en la venta; pero Don Quijote, coligiendo por su huida su miedo, alzándose la visera de papelón y descubriendo su seco y polvoso rostro, con gentil talante y voz reposada les dijo: non fuyan las vuestras mercedes, nin teman desaguisado alguno, ca a la órden de caballería que profeso non toca ni atañe facerle a ninguno, cuanto más a tan altas doncellas, como vuestras presencias demuestran. Mirábanle las mozas y andaban con los ojos buscándole el rostro que la mala visera le encubría; mas como se oyeron llamar doncellas, cosa tan fuera de su profesión, no pudieron tener la risa, y fue de manera, que Don Quijote vino a correrse y a decirles:

Bien parece la mesura en las fermosas, y es mucha sandez además la risa que de leve causa procede; pero non vos lo digo porque os acuitedes ni mostredes mal talante, que el mío non es de al que de serviros.