ROTH IBERICA

Roth

Roth Ibérica

Roth Ibérica Roth Ibérica, S. A., la central del grupo Roth en España, llegó al mercado español en los años 90 con Rothalen, el depósito de polietileno para gasóleo, convirtiéndolo en estándar del mercado de depósitos de polietileno; incluyendo más adelante como pionero el depósito de doble pared con cubeto metálico Roth Duo System.

Historia y valores

Roth ha cumplido recientemente 70 años desde la creación de la empresa original. Una larga trayectoria que se traduce en experiencia y total conocimiento de los productos que fabrica.

Es decir, gracias al conocimiento transmitido constantemente de generación en generación de trabajadores Roth aporta un extra de calidad y dominio del mercado y la gestión empresarial que reporta en beneficio de nuestros clientes.

Tras mucho tiempo en el sector del saneamiento y la climatización, Roth cuenta desde hace años con una red comercial por toda España y Portugal que trabaja con la finalidad de ofrecer el mejor servicio partiendo de la comercialización de productos y sistemas de calidad.

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TEXTO SEO

Fuese llegando a la venta (que a él le parecía castillo), y a poco trecho de ella detuvo las riendas a Rocinante, esperando que algún enano se pusiese entre las almenas a dar señal con alguna trompeta de que llegaba caballero al castillo; pero como vió que se tardaban, y que Rocinante se daba priesa por llegar a la caballeriza, se llegó a la puerta de la venta, y vió a las dos distraídas mozas que allí estaban, que a él le parecieron dos hermosas doncellas, o dos graciosas damas, que delante de la puerta del castillo se estaban solazando.

En esto sucedió acaso que un porquero, que andaba recogiendo de unos rastrojos una manada de puercos (que sin perdón así se llaman), tocó un cuerno, a cuya señal ellos se recogen, y al instante se le representó a D. Quijote lo que deseaba, que era que algún enano hacía señal de su venida, y así con extraño contento llegó a la venta y a las damas, las cuales, como vieron venir un hombre de aquella suerte armado, y con lanza y adarga, llenas de miedo se iban a entrar en la venta; pero Don Quijote, coligiendo por su huida su miedo, alzándose la visera de papelón y descubriendo su seco y polvoso rostro, con gentil talante y voz reposada les dijo: non fuyan las vuestras mercedes, nin teman desaguisado alguno, ca a la órden de caballería que profeso non toca ni atañe facerle a ninguno, cuanto más a tan altas doncellas, como vuestras presencias demuestran. Mirábanle las mozas y andaban con los ojos buscándole el rostro que la mala visera le encubría; mas como se oyeron llamar doncellas, cosa tan fuera de su profesión, no pudieron tener la risa, y fue de manera, que Don Quijote vino a correrse y a decirles:

Bien parece la mesura en las fermosas, y es mucha sandez además la risa que de leve causa procede; pero non vos lo digo porque os acuitedes ni mostredes mal talante, que el mío non es de al que de serviros.