FLECK

Fleck

Quiénes somos

Nacida en los años 50, Fleck es una marca española especialista en productos para la producción de agua caliente sanitaria. Sinónimo de calidad, fiabilidad y garantía, es el mayor referente en termos eléctricos tanto para profesionales como para usuarios.

Pinceladas de nuestra historia

1955. La familia Fleck funda Industrias Fleck en Barcelona. Inicia la producción del primer TERMO DUCHA, invento Fleck (4 duchas mensuales en aquel entonces).

1960's. Fleck inicia la fabricación de termos eléctricos a presión.

1970's. Fleck se convierte en el nº 1 del país. Marca pionera a nivel nacional y europeo en nuevas tecnologías: incorpora el ÁNODO DE MAGNESIO como protección catódica y el POLIURETANO como aislante térmico.

2010's. Nueva generación 2.0 de termos con microprocesador integrado para una gestión inteligente y sostenible. Nuevo termo Duo ultracompacto con doble acumulador.

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TEXTO SEO

Fuese llegando a la venta (que a él le parecía castillo), y a poco trecho de ella detuvo las riendas a Rocinante, esperando que algún enano se pusiese entre las almenas a dar señal con alguna trompeta de que llegaba caballero al castillo; pero como vió que se tardaban, y que Rocinante se daba priesa por llegar a la caballeriza, se llegó a la puerta de la venta, y vió a las dos distraídas mozas que allí estaban, que a él le parecieron dos hermosas doncellas, o dos graciosas damas, que delante de la puerta del castillo se estaban solazando.

En esto sucedió acaso que un porquero, que andaba recogiendo de unos rastrojos una manada de puercos (que sin perdón así se llaman), tocó un cuerno, a cuya señal ellos se recogen, y al instante se le representó a D. Quijote lo que deseaba, que era que algún enano hacía señal de su venida, y así con extraño contento llegó a la venta y a las damas, las cuales, como vieron venir un hombre de aquella suerte armado, y con lanza y adarga, llenas de miedo se iban a entrar en la venta; pero Don Quijote, coligiendo por su huida su miedo, alzándose la visera de papelón y descubriendo su seco y polvoso rostro, con gentil talante y voz reposada les dijo: non fuyan las vuestras mercedes, nin teman desaguisado alguno, ca a la órden de caballería que profeso non toca ni atañe facerle a ninguno, cuanto más a tan altas doncellas, como vuestras presencias demuestran. Mirábanle las mozas y andaban con los ojos buscándole el rostro que la mala visera le encubría; mas como se oyeron llamar doncellas, cosa tan fuera de su profesión, no pudieron tener la risa, y fue de manera, que Don Quijote vino a correrse y a decirles:

Bien parece la mesura en las fermosas, y es mucha sandez además la risa que de leve causa procede; pero non vos lo digo porque os acuitedes ni mostredes mal talante, que el mío non es de al que de serviros.