ARCO

Arco

100% fabricación propia

Empresa española familiar dedicada al diseño, producción y distribución de válvulas, accesorios y sistemas para instalaciones de fontanería, gas y calefacción. La compañía ofrece soluciones innovadoras, seguras, sencillas y sostenibles en instalaciones tanto industriales como domésticas, que dan respuestas eficaces a las necesidades de sus clientes, contribuyendo al bienestar y la calidad de vida de los mismos. En la actualidad ARCO es una marca líder mundial y referente nacional e internacional de valvulería, que dispone de dos centros productivos ubicados en Valencia y Túnez, con una capacidad de producción de más de 40 millones de válvulas al año, y con almacenes en España, Túnez, Polonia y Brasil.

MISIÓN Y VALORES

Ofrecer soluciones de regulación y control en instalaciones de agua, gas y calefacción, que sean fiables, innovadoras, ecológicas y sostenibles, y que faciliten el trabajo al profesional y al usuario final, con excelente calidad y buen servicio.

Misión: para satisfacer a nuestros clientes, empleados y proveedores, y potenciar nuestra marca en todo el mundo. Nuestra estrategia está centrada principalmente en cuatro importantes áreas: Diversificación, Crecimiento y expansión, Eficiencia, Servicio.

Estrategia: para el profesional, ofreciendo una amplia gama de soluciones de fontanería, gas y calefacción, para “facilitarle su trabajo y el mejor servicio de entrega” y para “ garantizarle una seguridad y fiabilidad en sus instalaciones”

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Fuese llegando a la venta (que a él le parecía castillo), y a poco trecho de ella detuvo las riendas a Rocinante, esperando que algún enano se pusiese entre las almenas a dar señal con alguna trompeta de que llegaba caballero al castillo; pero como vió que se tardaban, y que Rocinante se daba priesa por llegar a la caballeriza, se llegó a la puerta de la venta, y vió a las dos distraídas mozas que allí estaban, que a él le parecieron dos hermosas doncellas, o dos graciosas damas, que delante de la puerta del castillo se estaban solazando.

En esto sucedió acaso que un porquero, que andaba recogiendo de unos rastrojos una manada de puercos (que sin perdón así se llaman), tocó un cuerno, a cuya señal ellos se recogen, y al instante se le representó a D. Quijote lo que deseaba, que era que algún enano hacía señal de su venida, y así con extraño contento llegó a la venta y a las damas, las cuales, como vieron venir un hombre de aquella suerte armado, y con lanza y adarga, llenas de miedo se iban a entrar en la venta; pero Don Quijote, coligiendo por su huida su miedo, alzándose la visera de papelón y descubriendo su seco y polvoso rostro, con gentil talante y voz reposada les dijo: non fuyan las vuestras mercedes, nin teman desaguisado alguno, ca a la órden de caballería que profeso non toca ni atañe facerle a ninguno, cuanto más a tan altas doncellas, como vuestras presencias demuestran. Mirábanle las mozas y andaban con los ojos buscándole el rostro que la mala visera le encubría; mas como se oyeron llamar doncellas, cosa tan fuera de su profesión, no pudieron tener la risa, y fue de manera, que Don Quijote vino a correrse y a decirles:

Bien parece la mesura en las fermosas, y es mucha sandez además la risa que de leve causa procede; pero non vos lo digo porque os acuitedes ni mostredes mal talante, que el mío non es de al que de serviros.